lunes, 14 de agosto de 2017

Agosto es el nuevo Enero

Agosto es el nuevo Enero . Nos asustéis, no quiero acelerar el tiempo. Pero como siempre decimos que Enero es el mes de los nuevos propósitos, yo he decidido que este Agosto de 2017 será mi nuevo Enero. He comenzado una nueva etapa profesional,
me he cambiado de compañía aérea, ahora estoy en Level, que en realidad es una nueva marca del grupo IAG y todos los que volamos venimos de Iberia. ¡No sabéis la ilusión que me hace volver a volar a América! Los destinos son lo mejor que hay y además tenemos tiempo en las ciudades para estar más de dos días. Eso no solo me hace renovar la ilusión en volar sino que además me da una fuerza increíble para tener nuevas ideas para La Pompa que Ríe. Os cuento: mi primer vuelo fue a San Francisco. Nunca había estado allí, lo he descubierto de nuevo y me quedo con la energía de esa ciudad. Es la puerta de entrada Estados Unidos por la Costa Oeste, California, con todo lo que eso significa. Miles de veces lo hemos visto en las películas. Pero pisar esas calles, ir por esas cuestas arriba y abajo, en los tranvías, con taxistas locos... ha sido increíble. Y lo mejor es que el mes que viene ¡vuelvo a viajar a San Francisco!. 



Como sabéis tengo dos profesiones: azafata de vuelo y La Pompa que Ríe, y de alguna manera no sé separarlas. Así que cada viaje representa para mí una nueva posibilidad de coger ideas, de afianzar algunas que tengo o desechar otras. No es sólo lo que ves en las ciudades; es el tiempo que tienes para pensar, para meditar, para afianzar ideas. En San Francisco he decidido dos cosas: que La Pompa que Ríe ya es una empresa madura, mayor de edad, que sabe lo que quiere, y que su sitio es internet. Ahí es donde hemos establecido una relación entre nosotros y eso lo vamos a afianzar cada día más. Lo segundo es que tengo un producto magnífico, de calidad y de diseño. Me doy cuenta viajando. Veo muchas tiendas de jabones, veo mucho producto, veo por dónde avanzan las cosas. Y os puedo decir que me siento orgullosa de lo que construimos entre todos en La Pompa que Ríe. Os parecerá una tontería, pero me di cuenta en una conversación que escuché en una cafetería. La típica cafetería americana moderna, de diseño, en la esquina de dos calles y con mucho swing, cerca del barrio latino de San Francisco. Se trataba de un cliente habitual que le dijo el camarero: ¿hoy no está el jefe?. El camarero le contestó: mi jefe eres tú. Si tú no estuvieras aquí yo no tendría trabajo así que mi jefe es cada uno de las personas que entra en esta cafetería. Inmediatamente pensé en La Pompa que Ríe y dije: caray, este camarero acaba de definir lo que es mi empresa. Vosotros hacéis La Pompa que Ríe y eso me da una fuerza tremenda para seguir día a día escuchando lo que necesitáis, construyéndolo para vosotros, modificando una y otra vez los pedidos (ay... las dudas ¡cuánto trabajo dan!) y viendo que felizmente los pedidos llegan tal cual los imaginasteis. Así que, entrad en la página y pedid, que estoy con fuerzas!!

En el siguiente post os contaré que me casé en Junio! Cuántos cambios! Pero eso será en unos días. Espero que no lo lea mi marido... porque dice que hay que separar lo profesional de lo personal... pero si La Pompa que Ríe es las dos cosas juntas! le contesto siempre... Bueno, guardadme el secreto: próximo post... la boda.

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